Apegado a mí
Velloncito de mi carne
que en mi entraña yo tejí,
velloncito friolento,
duérmete apegado a mí!
La perdiz duerme en el trébol
escuchándole latir:
no te turbes por mi aliento,
duérmete apegado a mí!
Hierbecita temblorosa
asombrada de vivir,
no te sueltes de mi pecho,
duérmete apegado a mí!
Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo hasta al dormir.
No resbales de mi brazo:
duérmete apegado a mí!
(Gabriela Mistral)
Dedicado a mi madre, que desde que era un bebé me enseñó a amar la poesía...




Comentarios sobre Apegado a mí
hoy la vida se me paso por delante...el aliento de la existencia permanecio...un instante y el exirtir se hizo fragil...la muerte mostro su palida faz, me extendio su mano y luego se alejo , guiñandome un ojo ..contenta de haber sido presentadas por fin...la mire a los ojos y no tuve reparos, no tuve miedo, debo conocerte pense, hasta la venida del rey de reyes estaremos unidas, tomaras mi mano algun dia, permaneceré contigo pero no será eterno, tomarás mi cuerpo , de tí sera cautivo, pero no mi espiritu, viviré incorporea , haré mi obra, esperaré paciente la venida de mi Salvador y viviré , si , viviré y cuando yo viva... tu mueres ... ya no estarás...y talvez poque no? tu huesudo y feo cuerpo reciba tambien alguna gloria
no siento desafiarte, no es necesario para que? hoy te vi, te conocí y nos hicimos amigas, tu esperas de mi lo que yo te entregare... lo peor de mi existencia, un cuerpo a mal traer, quizás enfermo ,o tal vez anciano , esperas por poco hermana muerte.
Finalmente yo tendre mi recompensa... vida, vida eterna...
velloncito de mi carne , que en mi entraña yo tejí
cual penelope en la angustiosa espera de un tiempo
febril , solitario e inestable
no fue de tosca lana si no de la mas fina seda
pura , blanca, resistente,
mis esperanzas fueron sus tintes
mis ilusiones los nudos,
mi amor la dimensión de tu alma
Ya has resbalado de mi brazo
pero sigues asombrada de vivir
la ausencia es la distancia
que yo no he podido medir
porque aunque tu luna es mi sol
tu sueño mi vigilia
tu miras a occidente
y yo al oriente
tu niñez se hace presente
y aun duerme apegada a mi
es cierto, vida eterna, familia eterna, pero por ahora sólo quiero pensar que aún puedo recostarme en tu regazo y sentir tu mano acariciando mi pelo, así como antes, como cuando era pequeña y podía sentir la infinita seguridad de que te tendría por siempre a mi lado.
No hay nombre más sagrado sobre la tierra y el cielo que el título de "madre"...